10 de enero de 2012

O5: Cuando el amor toca a la puerta...

Siempre había pensado que el amor solo era una palabra, una reacción de tu cerebro que hace que te atraiga una persona o un objeto. Algunos piensan que es simple chispa entre dos cosas, otros, que el corazón tiene mucho que ver. Entonces lo vi todo. El amor era una combinación entre tres factores que dejaban a una persona en estado de embelesamiento constante, cegando su mente y dejando que actúe por instinto. El primer factor, la mente. Estará marcada en ella, día a día, noche por noche, dejando huella y no queriendo salir de ésta. Este factor se ocupa de que no la olvidas. El segundo factor, es el aroma, lo más importante para que el primer factor pueda cumplirse. Lo que sientas o sienta ella, hará que el cuerpo segregue dopamina, la droga del amor. El tercer factor, ignorancia. La más importante para que pueda existir el afecto hacia una persona. Ignorarás todo lo malo relacionado con él o ella. Estos tres juntos, hicieron mella en mi. 

Pasaron días tras el ataque y la cicatriz en mi pecho por fin había recibido respuesta. Mi corazón había sido dañado y Ryuusuke, lejos de querer dejarme morir, me lo arrancó y animó mi cuerpo y mi corriente sanguínea de manera que pudiera vivir sin él. En cierto modo, me venía hasta bien. Comencé a pasar más tiempo con Ai, sabiendo que el afecto que sentía por ella era correspondido hasta que me vi encerrado en su mente. ¿La guerra? ¿De que me servía todo eso? ¿Por que quería venganza? Todas esas cosas se me olvidaban estando a su lado, viéndome presa de un sentimiento que repugnaba hasta tal grado de sentir odio. Desmantelé mi pequeño ejército, dejándolos a su amparo, dándome ya todo igual. Me casé con ella y pasamos mucho tiempo juntos, hasta que un día... 

Menos mal que no tenía corazón que me hiciera sufrir aquella ruptura de esta manera. Quizás en realidad nunca me importó, ¿podría ser? Me dejé cegar, viendo tarde todo lo malo que tenía. ¿Por que había dejado de lado mi guerra? ¿Acaso me había vuelto loco? No pude dejar esto así y volví a tomar las armas para luchar en pos de mi ideal, mi ideal de un mundo perfecto y sin humanos despreciables. 

0 comentarios:

Publicar un comentario