¿Por que lucháis? Solo perdéis el tiempo. ¿Os creéis más poderosos? Quizá lo fuerais, pero, ¿por que sigo vivo? ¿Será por que en realidad no sois tan fuertes? Durante años he luchado a vuestro lado, en contra de vosotros, observando vuestras destrezas. No he perdido detalles de vuestros combates, de vuestras constantes luchas, hasta de vuestro comportamiento. Quizá uno de vosotros sepa como acabar conmigo, pero ese alguien es mi aliado y nos mantiene unidos un pacto. Pero los demás, no tenéis nada que hacer. Os pierde una bella mujer, y eso es vuestro mayor defecto. Siempre he intentado mantenerme al margen, pero ahora volveré a acometer contra vuestras vidas para hacerme con vuestra alma y apresarla en Fitme. Pero, vayamos por partes.
Por ejemplo, a ti, querido, sabrás que hablo de ti cuando mencione tu armadura. ¿Acaso piensas que te protegerá de todo? Dime, ¿te has parado a pensar que no la llevas puesta cuando estas con una encantadora chica? Solo haría falta un rápido y veloz movimiento para acabar con tu vida en ese preciso instante. ¿Has pensado en la gran variedad de armas por el mundo capaz de atravesar objetos inanimados? Si, por ejemplo, Fitme es una de ellas. La has tocado, la has manipulado, pero nunca hubieras imaginado que es capaz de hacer.
Oh, como olvidarnos del chico de hielo. Quizá sea poderoso, pero la confianza en mi te ciega por momentos. Algún día podría atravesarte sin que te opusieras, sin la menor resistencia por tu parte, llevando conmigo tu ultimo suspiro. Puede que tus estados sean fuertes, pero no te salvan si eres herido y ambos sabemos eso.
Por supuesto, que el dragón tampoco se queda atrás, siendo el más fácil de alcanzar. El problema, es que siempre han jugado los elementos en mi contra, tratándose de un invierno polar o un desierto de hielo. Tu mayor debilidad es aquella transformación, que te hace un objetivo muy fácil, pero que sin ella, no eres casi nada.
Hablamos también de aquel licántropo. Verás, seréis poderosos y todo lo que queráis, pero no es lo vuestro eso de manipular la esencia de la magia, después de todo sois criaturas condenadas a estar con ese aspecto. Aunque físicamente me superes, nunca serías capaz de ver esa debilidad que tienes, esa necesidad de mantener un contacto físico con tu oponente y la próxima que nos enfrentemos, no te escaparas a mi hechizo mortal.
Mi recuento es sencillo, podría abarcar un sinfín de mis enemigos, incluyendo mis aliados. Pasaré a reírme tranquilo en mi cómodo sofá mientras tomo aquel liquido rojo tan dulce. No os menosprecio, en absoluto, más bien al contrario, os respeto, pero sé vuestros puntos más débiles y eso os convierte en un ratón, siendo cazado por un gato.
Por ejemplo, a ti, querido, sabrás que hablo de ti cuando mencione tu armadura. ¿Acaso piensas que te protegerá de todo? Dime, ¿te has parado a pensar que no la llevas puesta cuando estas con una encantadora chica? Solo haría falta un rápido y veloz movimiento para acabar con tu vida en ese preciso instante. ¿Has pensado en la gran variedad de armas por el mundo capaz de atravesar objetos inanimados? Si, por ejemplo, Fitme es una de ellas. La has tocado, la has manipulado, pero nunca hubieras imaginado que es capaz de hacer.
Oh, como olvidarnos del chico de hielo. Quizá sea poderoso, pero la confianza en mi te ciega por momentos. Algún día podría atravesarte sin que te opusieras, sin la menor resistencia por tu parte, llevando conmigo tu ultimo suspiro. Puede que tus estados sean fuertes, pero no te salvan si eres herido y ambos sabemos eso.
Por supuesto, que el dragón tampoco se queda atrás, siendo el más fácil de alcanzar. El problema, es que siempre han jugado los elementos en mi contra, tratándose de un invierno polar o un desierto de hielo. Tu mayor debilidad es aquella transformación, que te hace un objetivo muy fácil, pero que sin ella, no eres casi nada.
Hablamos también de aquel licántropo. Verás, seréis poderosos y todo lo que queráis, pero no es lo vuestro eso de manipular la esencia de la magia, después de todo sois criaturas condenadas a estar con ese aspecto. Aunque físicamente me superes, nunca serías capaz de ver esa debilidad que tienes, esa necesidad de mantener un contacto físico con tu oponente y la próxima que nos enfrentemos, no te escaparas a mi hechizo mortal.
Mi recuento es sencillo, podría abarcar un sinfín de mis enemigos, incluyendo mis aliados. Pasaré a reírme tranquilo en mi cómodo sofá mientras tomo aquel liquido rojo tan dulce. No os menosprecio, en absoluto, más bien al contrario, os respeto, pero sé vuestros puntos más débiles y eso os convierte en un ratón, siendo cazado por un gato.
# ~Esperanza~ #