10 de septiembre de 2013

18: Regreso

Hasta este momento habían ocurrido muchas cosas a lo largo de mi vida. Ryuusuke, Mercenarios, Zanar, Ai... Incluso perdí mis poderes, aunque los he recuperado en parte gracias a Misagi. Decidí volver a casa, mi hogar. Tenía tantos lugares donde volver que no sabía cual tomar. Entonces lo ví, recordé una casa acogedora, llena de calor. Fue donde Yuzuki y yo pasamos nuestro corto periodo de tiempo juntos. Puede que si vuelvo, pueda descansar tranquilo y en solitario. Pero no era eso lo que sucedería. Esto sería lo que la gente llama un hogar dulce hogar, pero sin el dulce, más bien estimulante. No fue más que abrir la puerta y me encontré de frente con una chica casi sin ropa y con media docena de bollos sobre un plato. Mis ojos como casi salen volando de la impresión. Incluso diría, que casi me da por reir.

Era casi mediodía cuando Kazu intentó entrar a su casa, en la cual años atrás dejó abandonada a su hija. Aún podía recordar los pocos meses que pasaron aquí y creía por un momento que si los olvidaba, se volvería loco. Pero la sorpresa llegó cuando pasó al interior del edificio y una chica trotaba desde la cocina al salón con una bandeja llena de bollería. La chica apenas llevaba ropa para cubrirse y al instante se reconoció a el mismo en ella. Sabía quien era, pero no se lo podía creer. La chica, incredula tambien, se le quedó mirando solo un par de segundos antes de lanzarse sobre quien ella creía que era su padre.

Bloodwing volaba alto en el cielo cuando ocurrió todo, pero no se dio cuenta de nada puesto que estaba acechando a un ave de poco tamaño. Su intención era comerselo hasta que al estar a punto de alcanzar su almuerzo, tuvo que virar bruscamente. A punto ha estado de zamparse a alguien de su especie. 

Yuzuki y Kazu seguían en la entrada de la casa, sin hablarse. Ella enfadada y el con una mano marcada en la cara con bastante fuerza. No sabía que decirle ni que explicarle primero. ¿Por que la abandonó? ¿Por que ha vuelto ahora? 

Eres un mal padre, ¿lo sabes?

¿Soy un mal padre o crees pensar que lo soy? 

No empieces con tus hipno-chorradas que conmigo eso no funciona. Deberías saberlo. 

Un par de segundos de silencio más tarde Yuzuki se levantó y se puso una camiseta que había tirada por el suelo y enseguida se echó un trozo de chocolate a la boca, tomó su espada y salió fuera con ella, haciendo un gesto con la cabeza que Kazu identificó como un "ven". El tambien salió a la gran pradera que había entre la ciudad y la casa. Bloodwing estaba volando y con un silbído descendió y se colocó sobre el hombro del chico. Yuzuki mientras tanto agitanba su espada en el aire y con una sonrisa la apuntó a su padre, deslizó la mano sobre el filo y se prendió en llamas. 

Te presento mi nuevo poder y a Deathwing. Nosotros seremos tus oponentes de hoy. Si ganas, te perdono, si no, sabrás lo que es la furia de una mujer. 

Kazu solo sonrió y observó al joven Skifter, con aquel plumaje negro que hacía honor a su nombre. Tomó su lanza y en dos pasos alcanzó a su hija en un hombro, atravesandolo por completo y en menos de lo que un perro se comía su trozo de carne.  

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